Una ráfaga de aire fresco en Sarajevo

Antes de abordar los principales contenidos de la 4th International Conference on Foreign Language and Applied Linguistics (and International Forum on Cognitive Linguistics) que tuvo lugar el 9 y 10 de mayo en la International Burch University de Sarajevo (Bosnia y Herzegovina), quisiera explicar el alcance que tiene o debería tener un evento como éste en una ciudad como Sarajevo

http://fltal.ibu.edu.ba

Cualquier cognitivista o filo-cognitivista que haya echado un ojo a la lista de los ponentes que se anuncia en el folleto habrá sentido una especie de descarga eléctrica; pero si la persona, además de (filo)cognitivista, es filo-sarajevita como yo, lo que se siente es muy parecido a lo que debe ser un ELECTRO-SHOCK. De hecho, mis neuronas estallaron en chispas de asombro, incredulidad y júbilo dejando mi cerebro chamuscado.  No podía creer lo que estaba viendo. Era demasiado maravilloso para este mundo. Por eso, me puse en contacto con los organizadores e incluso – gracias a la mediación de un colega – con alguno de los ponentes para que me confirmaran que aquello era tan real como la energía eléctrica. Y juraría que no reservé el billete de avión hasta que me lo confirmaron.

En comparación con otras capitales europeas, Sarajevo es una ciudad pequeña que apenas cuenta con 300.000 habitantes. Debido a su historia, tiene fama de ser una ciudad rica en diversidad religiosa y cultural, lo cual se aprecia muy bien en su diseño urbanístico y arquitectónico (con sus barrios turco y austro-húngaro en el centro y los diferentes ensanches que se hicieron en los tiempos yugoslavos, y con su multitud de mezquitas, iglesias y sinagogas distribuidas casi por doquier). Sin embargo, a mí no me parece que el ambiente que se respira en Sarajevo sea el de una ciudad diversa, heterogénea y cosmopolita. Al contrario, me parece que su ambiente es el de una ciudad de costumbres, hábitos y formas de pensar y hasta de vestir bastante homogéneos, donde lo diferente o se acepta como una extravagancia inofensiva o se rechaza como una otredad amenazante. Muchos sarajevitas de pura cepa y mala baba dicen que, hoy por hoy, su ciudad es mucho más provinciana que cuando realmente era una ciudad de provincias en la Yugoslavia de Tito porque la guerra, además de 11.541 muertes civiles, provocó el exilio masivo de ciudadanos y la llegada de muchos “paletos de pueblo”. Todo esto no son sino impresiones subjetivas y, por tanto, bastante discutibles; pero lo cierto es que hace mucho tiempo que Sarajevo dejó de atraer a inmigrantes procedentes de otros países, lo cual explica en gran medida la homogeneidad a la que me refiero. Por último, conviene tener en cuenta otro hecho (objetivo e indiscutible) que afecta sobremanera la percepción (subjetiva) de esta ciudad, y es su situación geográfica. Sarajevo se encuentra encajonada entre montañas que alcanzan los 2.000 metros de altura, de manera que la panorámica que uno puede ver por la ventana de su casa puede ser asombrosa, pero el aire que uno respira se va haciendo con el tiempo cada vez más pesado (especialmente en invierno, cuando al estancado aire se le suma la niebla y el humo de las estufas de carbón) y la sensación de vivir en un hoyo se va haciendo cada vez menos metafórica y más literal. Es por eso que, cada x tiempo, todo sarajevita necesita salir a tomar aire fresco a las altas montañas o más allá de ellas.

Todos estos factores explican lo importante que es para Sarajevo la celebración anual de ciertos eventos culturales de carácter internacional como son el Festival de Cine, el Festival de Jazz o el Festival de Teatro llamado MESS. Así es como se consigue que la ciudad y sus habitantes abran sus pulmones a nuevos y oxigenadores aires. Y digo todo esto porque el congreso del que quiero hablar (que no es un evento de carácter cultural sino, más bien, científico, pero que también se celebra anualmente desde hace 4 años) ha sido una revitalizadora ráfaga de aire fresco para sus asistentes y, aunque ha pasado casi inadvertido en una ciudad inmersa en esos días en manifestaciones e inauguraciones, es una excelente oportunidad para encaminar la enseñanza de segundas lenguas que se practica en Sarajevo hacia los nuevos caminos que se han abierto en el mundo.

Por último, debo decir que yo nunca había visto – ni en Sarajevo ni en ningún otro lugar – a tanta gente de tantos países del mundo unida con un sólo propósito: compartir, intercambiar y/o adquirir experiencias y conocimientos sobre la enseñanza de segundas lenguas, la lingüística aplicada y el cognitivismo. Los principales ponentes (“keynote speakers”) venían de universidades estadounidenses o británicas, pero el conjunto de participantes en el resto de sesiones procedían de instituciones académicas de: Bosnia y Herzegovina, Croacia, Serbia, Eslovenia, Montenegro, Macedonia, Kosovo, Turquía, Albania, Ucrania, Polonia, Eslovaquia, República Checa, Hungría, Rumanía, Bulgaria, Grecia, España, Francia, Alemania, Austria, Bélgica, Inglaterra, Reino Unido, Irlanda, Italia, Suecia, Lituania, Rusia, Kazajstán, Azerbayán, Algeria, Sudáfrica, Libia, Arabia Saudí, Omán, Qatar, Kuwait, Irán, Irak, Pakistán, Malasia, Tailandia, Filipinas, Nueva Zelanda, Australia, Japón, Hong Kong, México, USA y Canadá.

Sólo por haber conseguido este encuentro tan verdaderamente internacional, la International Burch University de Sarajevo – una universidad privada de capital predominantemente turco – y sus estudiantes merecen mis más sinceros y entusiasmados aplausos.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s